lunes 25 de agosto de 2008

Back to square one. Epilogue: The blue-eyed girl


Ha vuelto. Ha vuelto y en pocas horas ha hecho que mi pequeño universo haya estallado en pedazos. Dicen que al primer amor se le quiere más, y que a los sucesivos se les quiere mejor. Ella, que tan feliz me hizo y a la vez tan atormetado, ha entrado de nuevo en mi vida casi sin avisar, cumpliendo solo a medias con un sueño protagonista de muchas noches.


En estos momentos, la situación es confusa. Confusa para mí, e imagino que confusa para ella. Para mí, porque se me ha abierto una pequeña puerta a la redención, y para ella, porque el fantasma del daño que le hice seguramente sigue rondando su cabeza, a pesar de su perdón.


Sé que me dijo que segundas partes nunca fueron buenas. Sé que me dijo que se prometió a si misma no volver a hacerlo. Sé que ahora mismo ella está con otra persona con la que lleva más de cuatro años. Sé que no debería hacerme ilusiones. Pero tambien sé que aquellos besos no fueron normales. Aquellos besos sabían a amor...


Y solo con pensar en aquellos besos, me estremezco. Sólo con tocar y oler el perfume del chal que se olvidó en mi coche, me dan escalofrios. Sólo con recordar sus manos acariciando las mias, sus dedos entrelazados con los mios... tiemblo como la primera vez que nuestros labios se encontraron en la oscuridad.


La cabeza me pide que lo deje estar y me dice que no es posible. Pero mi corazón me suplica que insista, que no me rinda, que haga todo lo posible y lo imposible para que vuelva a estar a mi lado. ¿Y ahora qué?


Pues ahora de momento, y como primera medida, he decidido que este será el último post de este blog. Ha pasado ya más un año desde que lo empecé, y me veo en la necesidad de dejarlo. Quiero dar las gracias a todos los que alguna vez me han dejado un comentario, o me han felicitado, o simplemente, los que me han leido y han compartido estos pensamientos. Ellos son los que conocen lo que se esconde detrás de la máscara. Si decido volver, lo sabreis. Lo prometo.


A veces las historias no tienen final feliz. Sin embargo, no por ello van a dejar de ser bonitas.


Un abrazo y hasta siempre.


Ed

lunes 28 de julio de 2008

Back to square one. Capítulo XXV: Stuck


Se acaba julio, mientras el verano transcurre más despacio de lo que me gustaría. Odio estos días de calor pegajoso y estas interminables noches en las que el sueño no llega nunca.

Dentro de poco, escribiré el ultimo capítulo de este blog, tal y como hice el año pasado en fecha parecida. Me da igual que el año que viene siga trabajando en el mismo sitio, o viviendo en el mismo piso. Me propongo hacer eso más que nada para ir comparando entre esta temporada que se me acaba y la anterior. Pero las comparaciones son odiosas, y en mi caso, más todavía.

Utilizaré una palabra que utilizó una amiga mía hace tiempo. Estancado. Tanto personal como profesionalmente. ¿Cómo es posible que en todo un año la sensación de soledad haya sido perpetua? Lo cierto es que es triste echar la vista atrás y comprobar las pocas veces que me he sentido realmente bien en los últimos meses.

No tengo ni idea de cómo he llegado a este punto. De cómo he llegado a escribir estas líneas. No tengo ni idea de cómo he llegado a aceptar que nadie tiene la culpa de que, a estas alturas, mi vida sea una puta mierda. Será cuestión de suerte.

Ed

domingo 15 de junio de 2008

Back to square one. Capítulo XXIV; Indolence

La vida tiene confusos laberintos
y hay perros que ladran a la luna.

Detrás de la luna nadie sabe,
nadie sabe nombrar lo que no existe.

La última gota de aquel vaso de cerveza
fue el último suspiro de su vida.

Imposibles seres. Criaturas de la luz.


Luis Llorente Benito



¿Que queda en la vida de una persona cuando desaparecen los sueños?

?Que queda en la vida de una persona cuando las ilusiones quedan sistemáticamente aplastadas bajo el inmisericorde peso de la realidad?

¿Que existe bajo el rostro de aquel que ha perdido la sonrisa?

La respuesta es NADA. Y lo peor de todo no es que te duela. Es que te dé igual.

Se ha declarado el estado de indolencia.


Ed

sábado 24 de mayo de 2008

Back to square one: Capítulo XXIII: Metabolism


Más de dos meses han pasado desde mi última entrada. Desde esa última entrada, que numerosas veces he deseado eliminar, que numerosas veces he deseado que no fuera la última, pero que por una u otra razón, al sentarme delante del teclado, mis pensamientos se desvanecian... Hasta hoy.

No es que haya pasado nada hoy. De hecho, creo que ocurrió la semana pasada. Aunque me prometí que no volvería a hacer monólogos, la semana pasada volví a plantarme delante de un montón de gente a intentar arrancar una sonrisa. Diría que lo conseguí, pero al contrario que en otras ocasiones, no disfruté haciéndolo. O al menos, todo lo que a priori debería. No es agradable tener que colocarse una sonrisa por máscara y salir a contar chistes, cuando realmente lo que te apetece es estar solo, tranquilo, en silencio...

Lo triste de todo esto que este disfraz, esta máscara que me pongo todos los días, acaba pesando. Si la llevo no es por mí, yo no lo necesito. Si lo hago es por la gente que me rodea y que me aprecia, la gente a la que no le gusta verme bajo de moral y fuerza, la misma gente que, probablemente, nunca leerá estas líneas. Pero estoy cansado, y creo que cada vez se me nota más.

Soy de los que piensan que las personas cambian con el tiempo. Creo que yo lo he hecho. Desconozco si ha sido a mejor o a peor, pero creo que algo es distinto. No lo sé. Quizá sea el metabolismo.

Ed

domingo 16 de marzo de 2008

Back to square one. Capítulo XXII: Suppose

Soy el corazón mustio de Ed (los que hayan visto El Club de la Lucha, de David Fincher, probablemente lo entenderán mejor)

Juguemos a suponer.

Supongamos que me duele la cabeza.

Supongamos que estoy hastiado de esta situación.

Supongamos que la soledad corroe cada centímetro de mi cuerpo.

Supongamos que Coldplay no consigue relajarme.

Supongamos que, a pesar de todo y por paradójico que parezca, me apetece estar solo en este momento.

Supongamos que el horizonte no parece excesivamente esperanzador.

Supongamos que, súbitamente, se me quitan las ganas de escribir...


Ed


Nota del autor: Este post nace de la unión entre un estado de ánimo y un estado corporal de cierto perjuicio etílico. Quizá lo lea mañana y me den ganas de eliminarlo. Sin embargo, aunque así sea, no lo haré.

Ya va siendo hora de ser coherente.

viernes 7 de marzo de 2008

Back to square one. Capítulo XXI: Let's fight together

Post dedicado a Angélica, por su paciencia y su impagable amistad. Lo prometido es deuda.



Llevo tiempo queriendo escribir este post, pero por unas cosas u otras, no he encontrado ni el momento ni las palabras adecuadas. Hasta hoy.

Angélica, hace ya mucho tiempo que nos conocemos. Los dos conocemos de sobra los gustos de cada uno, cuales son nuestras virtudes y cuales nuestros defectos. Hemos compartido muchos momentos, muchas conversaciones que, en mi opinión, siempre han sido fructíferas en cuanto al disfrute obtenido.

Sin embargo, la ultima conversación que tuvimos me lleva rondando la cabeza hasta el día de hoy, y supongo que lo hará en los días venideros.

Me he dado cuenta de que tenemos un objetivo común, que es el de ayudar a una persona especial para los dos, y un enemigo común, al que debemos atacar juntos y que, con la ayuda del resto de amigos, debemos alejar de nuestras vidas para siempre.

Luchemos juntos una vez más. La causa bien lo merece.

Ed

domingo 10 de febrero de 2008

Back to square one. Capítulo XX: Wake up


Tumbarse
Relajarse

Ver tu etérea figura atravesar la puerta
Levantarse
Aproximarse lentamente
Rodearte con mis brazos
Acariciar tu pelo con mi nariz
Buscar con los labios tu cuello, tus desnudos hombros, tu boca
Sentarnos en la cama
Besarnos otra vez
Apagar luces
Desabrochar botones
Fundirnos
Hablarnos en susurros
Desear que este momento no termine jamás
Besarnos por ultima vez...

Despertar

Lamentarse

Llorar


El despertador volvió a matarte. Otra vez.


Ed